Libro del abuelo Benito,
molinero de Yela

Benito Monge Jodra (Yela 1904, Guadalajara 1998) fue molinero, carpintero, apicultor, inventor, visionario, lector incansable y escritor de los RECUERDOS y REFLEXIONES que contiene este libro, que publicamos sus nietas en 2020 para honrarle. Es el humilde legado de una persona buena e inteligente.

Destaca su facultad como visionario porque los temas que le interesaron durante toda su vida y que le preocuparon intensamente en su lúcida vejez, están en pleno vigor en el primer cuarto del siglo XXI: el cambio climático, con el consiguiente deterioro del planeta Tierra, generado por el progreso humano, los nacionalismos cavernarios germen de conflictos, la globalización. etc…

Fue en definitiva un hombre sabio y bueno que quiso aprender esperanto para entenderse con todos su semejantes.

Ana, Charo, Carmen, Laura y Sara, las hijas y nietas de Benito Monge Jodra, recibieron este encargo de su puño y letra: “Que conste que escribo para mis hijas y nietas, a éstas últimas dejo el encargo de que me corrijan las faltas de ortografía, ya que podrán hacerlo porque han tenido más suerte que su abuelo. Van a la escuela y tengo la esperanza de que con su probado aprovechamiento completarán los estudios que se propongan”. No hablamos con él acerca de la publicación de estos textos pero creemos que si lo está viendo, sentirá pudor y satisfacción al ver cómo y cuánto le admiramos.

En la primera parte de este libro Benito Monge Jodra nos deja escrita su biografía, sus Recuerdos desde su nacimiento hasta los últimos días vividos, pasando por momentos terribles como la Guerra Civil y otros de gran felicidad como su boda o el nacimiento de sus hijas.

La segunda parte corresponde a sus Reflexiones. Estos textos son una pequeñísima selección de la ingente cantidad de manuscritos de Benito Monge Jodra, en todos ellos hay una declarada intención de mejorar el mundo. Para definir su carácter baste decir que a diario salía a comprar la prensa, y lo mismo volvía con Pueblo, que con ABC, El Mundo o El País. En su opinión era la forma de hacerse una idea global y equilibrada de la realidad. Por supuesto nunca faltaba el periódico local Nueva Alcarria.

El confinamiento propio del coronavirus durante 2020, nos ha permitido, a las hijas y nietas de Benito, dar los últimos toques a la selección de textos y dejar la maquetación lista para imprenta tras una paciente dedicación, heredada del abuelo.

Benito Monge y Basilia Castillo, molineros.
Más abajo sus hijas Ana María, Charo y Carmen, sus vecinas las monjas del Monasterio Benedictino de Valfermoso de las Monjas, sus yernos Julián y Valentín, sus nietas Sara y Laura y la maqueta de la maquinaria del molino que construyó Benito.